ESI EN EL NIVEL PRIMARIO

La educación sexual integral en las escuelas representa un tema de interés del cual cada vez más surgen desafíos para ser estudiado y abordado como un asunto de interés público y colectivo. Lo que exige la creación de políticas públicas, marcos jurídicos, programas locales de planificación, bajo perspectiva de género. La participación real y efectiva de las comunidades educativas, familias, estudiantes, organizaciones sociales y expertas en el tema, debe ser de vital importancia para la discusión y ejecución de esas políticas, bajo el enfoque de los derechos sexuales y derechos reproductivos. 

Algunos países en América Latina han dispuesto y avanzado en la creación y de la ESI en las Escuelas, con el fin de promover la continuidad pedagógica y garantizar el derecho a la educación sexual en todos los niveles. 

Es de vital importancia se garantice el derecho a la información para la toma de decisiones oportunas y autónomas sobre nuestros cuerpos. Resaltar que las niñeces no son seres pasivos, son sujetos de derechos con pensamientos y acciones críticas frente a lo que significa su sexualidad, lo que les va a permitir gozar de una infancia feliz y empoderada. Esto pasa por prevenir cualquier tipo de violencia sexual, psicológica, física, entre otras formas de violencias.

Una de las barreras con las que se ha encontrado la ESI es la resistencia y escepticismo en el personal docente, conversar de sexualidad abiertamente en las escuelas, es un tema tabú y responsabilidad exclusiva de las familias. De igual forma, apoderadxs se niegan en abrir el debate ante la presión del prejuicio social, creencias y sesgos de género.

El desafío para sortear esta realidad, pasa por implementar distintas dinámicas pedagógicas y la construcción de rutas de aprendizajes compartidas. La posibilidad de abrir información correcta, veraz y científica acerca de la prevención del embarazo y de la prevención de las infecciones de transmisión sexual, es otro gran desafío para prevenir cualquiera agresión y desinformación. 

Los estereotipos de género son factores determinantes para construir y deconstruir esquemas, al igual que los roles que se les asignan a las niñas, desde la naturalización de ciertas conductas, acentuadas por la sumisión y la discriminación. Por ejemplo, se les culpa a las niñas cuando se sienten agradadas con explorar partes íntimas de su cuerpo, por ejemplo, o cuando a través de la discriminación, se utiliza un lenguaje sexista y machista.

La ESI tiene especial importancia en la prevención de la violencia y el abuso sexual contra niñeces y adolescentes, “aprender a decir que no” es una de las herramientas de aprendizaje que deben implementarse de manera urgente, ante los elevados casos de abusos sexuales Eduquemos para una vida libre de violencias, valoremos la afectividad, como forma de relacionarnos entre unas/os y otras/os.

Escrito por: Tania Valentina Hidalgo Tapia.

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